Persigues cobros en vez de cerrarlos
Cada mes vuelves a mirar uno por uno quién ha pagado. Y cuando alguien se retrasa, te enteras tarde, casi siempre porque te acuerdas tú.
Tu tiempo no se va gestionando. Se va buscando. Buscando el recibo que no sabes si entró, el mensaje donde te avisaron de la avería y la cuenta de lo que le debes a cada propietario. Te montamos la herramienta que te quita todo eso, con tus pisos dentro y funcionando en uno o dos días.
La prueba no cuesta nada y no hay que instalar nada.
Con una propiedad lo llevas de cabeza. Con tres ya no, y con diez es un trabajo entero. La reserva está en un correo, el recibo del alquiler en el banco, la avería en un audio de WhatsApp, el contrato en una carpeta y lo que le debes al propietario en una hoja que actualizas cuando te acuerdas. Nada está mal. Está todo repartido, que es peor.
Cada mes vuelves a mirar uno por uno quién ha pagado. Y cuando alguien se retrasa, te enteras tarde, casi siempre porque te acuerdas tú.
Cuánto llevo este mes, quién entra el finde, cuándo vence mi contrato. Preguntas que tienen respuesta, pero que tienes que ir a buscar cada vez.
Se pagan, se olvidan y aparecen en la liquidación del propietario cuando ya no toca.
Un contrato que acaba te enteras el día de después, no tres meses antes.
Porque está todo en tu cabeza. El día que faltas, se para.
Lo que hoy está en cinco sitios pasa a estar en uno. No porque lo ordenes tú cada semana, sino porque entra ordenado.
La diferencia no está en tener más datos. Está en dejar de buscarlos. Esto es lo que deja de ocuparte tiempo desde el primer día.
Lo que ha entrado, lo que te queda después de gastos, cuánto han rendido las de temporada y cuántos alquileres largos van al día. Sin abrir nada más.
Las rentas del mes en una lista, con su día de pago y quién va tarde. Se marca cobrada de un clic y deja de perseguirte.
Todas las de temporada a la vez, no una pestaña por piso.
Tu comisión y las averías ya descontadas. Se la mandas y no hay discusión.
Un contrato que vence te lo dice con tres meses. Da tiempo a renovar o a buscar.
No tienes que elegir entre una herramienta de alquiler vacacional y otra de alquiler tradicional, ni llevar las dos a la vez. Cada propiedad va en su modo y la pantalla se adapta sola.
Aquí no hay implantación de tres meses ni formación de una semana. Son tres pasos y en dos de ellos no tienes que hacer nada.
Una llamada. Cuántas propiedades llevas, cuáles son tuyas y cuáles de otros, cómo cobras y qué te está costando más tiempo ahora mismo.
Cargamos tus propiedades, tus contratos, tus rentas y tus condiciones de reparto. Con tu marca y en tu dirección. Tú no tienes que rellenar nada.
El primer día ves tu mes de verdad, no una pantalla de ejemplo. Y lo que necesites cambiar después, se cambia.
Casi todo lo que hay en el mercado te obliga a encajar tu negocio dentro de una herramienta hecha para otro. Esto va al revés: se monta alrededor de cómo trabajas tú, y por eso no hay que aprender nada.
Tu nombre, tu logo y tus colores. Entras por tu dirección, no por la de un proveedor. Cuando se la enseñas a un propietario, parece tuya porque lo es.
Se monta con tus propiedades, tus contratos, tus rentas y tus condiciones de reparto. No empiezas con una pantalla vacía que hay que rellenar un mes.
Comisión fija, porcentaje o mixta. Cada propietario con la suya si hace falta.
Si necesitas una pantalla que aquí no está, se hace. No hay que esperar a que la saque nadie.
Tu calendario, tu banco, tus canales de reserva y tu WhatsApp, según lo que necesites mover.
Estas son capturas de una herramienta de verdad funcionando, no maquetas.
Uno o dos días. Nos cuentas cómo trabajas, cargamos tus propiedades y tus contratos, y la abres con tus datos ya dentro. No es un proyecto de meses.
No. Se monta alrededor de cómo trabajas tú: tus condiciones de reparto, tus formas de cobro y tus propiedades. Es al revés de lo normal.
Sí. Cada propiedad se marca como de temporada o de larga duración y la pantalla cambia con ella. Si todos son de alquiler tradicional, no verás calendarios de reservas.
Sí, es justo para eso. Marcas la propiedad como gestionada para un tercero, pones tu porcentaje y la liquidación de ese propietario se calcula sola, con las averías ya descontadas.
A partir de tres o cuatro ya se nota. Con una o dos lo llevas de cabeza. En cuanto pasas de ahí, el tiempo se te va en buscar, no en gestionar.
Sí, está pensada para el móvil también. La versión de demostración guarda los datos en cada navegador, así que lo que metas en el móvil no lo verás en el ordenador.
Déjanos cuatro datos y te enseñamos tu herramienta montada con tus propiedades dentro. Sin coste y sin compromiso.